Viva María

Hoy despierta este blog luego de un largo silencio. Nada había tenido importancia suficiente como para sentarme a escribir, aunque temas no han faltado. Y es que hoy he chocado con una noticia que me ha dejado fuera de base.

Hoy me enteré que una ex-compañera de trabajo y ex-alumna de inglés fue secuestrada hace una semana, aquí, en Ciudad México. Entre varias versiones de la verdad que jamás se conocerá a “ciencia cierta” dicen que fue abducida cerca de las 9PM luego de tomar un taxi en Santa Fe. Que, después de llamar a su esposo para decirle que iba camino a casa, fue llevada a sacar dinero de uno o más cajeros automáticos. Que fue recluida mientras los (ir)responsables pedían el rescate por su liberación. Me enteré que una cantidad elevada en pesos (y euros) les fue entregada. Que sus familiares luego pasaron aparentes eternidades sin noticias – ni de ella, ni de sus secuestradores.

Y, por último, leí hoy en las noticias que su cuerpo fue encontrado en el Estado de México. Que la asesinaron. Que la mataron – aún luego de cobrar su “recompensa”. Que el cuerpo que una vez la vistió fue encontrado en un depósito de aguas negras, nada más y nada menos que el 15 de septiembre – día en que celebramos la independencia del país. Día en que mexicanos y extranjeros por igual nos unimos para reafirmar el “quién”, “qué”, “desde y hacia dónde” y “para qué” de estar cada uno aquí. Día en que María, de nacionalidad española, debió estar en casa celebrando en compañía de su esposo y amistades la migración de ambos al país.

Viva México.
Así, sin exclamaciones.

Y viva María. Mujer, joven, de treinta y tantos. Saludable, inteligente, estudiante híper enfocada. Trabajadora implacable, atractiva y activa. María, una profesional que dejó atrás su país con la esperanza de construir una mejor vida en otros rumbos. María, una persona como yo.

Es difícil identificar y poner nombre a todas las emociones que siento ante esto, todas a la vez. Una orquesta en cacofonía de instrumentos aullando por la atención de un espectador que no logra escucharse ni a sí mismo ante consiguiente caos. Una vida destrozada por la maldad del ser humano. Hijueputas malparíos que la mataron, aún recibiendo su pinche pago.
Como bien se dice aquí, esto no es de Dios.

Hoy me dueles, México.
Más que nunca.
ME DUELES BIEN CABRÓN, MANO.

Y no puedo evitar pensar en tantas cosas. En la fugacidad de la vida: hoy estamos, y quizá hoy mismo ya no estaremos.

Pienso en la falta de conciencia en la que vivimos. En el caso omiso al respeto por la vida de otro ser humano – y sus allegados. Y no solo en casos extremos como este. También en decisiones “inofensivas” (según su ejecutor) como pasarse el semáforo en rojo o mentarle la madre a toda voz y con dedo erecto a quien le reclame.

Pienso en la impunidad. No solo en la de los políticos, sino, más importantemente, en la de cada ciudadano. En la falta de responsabilidad que presencio cada día en la ciudad – y la ausencia de disposición para aceptar y restituir falta propia.

“Mi hijo no sería capaz de hacer algo así, mentiros@.”
Y crece el niño. Y años después…
“No fui yo quien chocó fueron las pinchemil chelas ajajajaja no me culpen culeros écheme la mano poli no jejeje???!!!”

El problema no es el gobierno.
EL PROBLEMA SOMOS NOSOTROS.

La ruina del individuo, la ciudad y el país la crea quien comete el crimen, sí, pero siempre de la mano de su enajenado cómplice: quien lo ve y se queda callado.

para-que-triunfe-el-mal
Entonces, aparte de rumiar en lo doloroso y lo inútil, también tengo un lado práctico que quiere soluciones.

Pero, ¿qué hacer? 

No puedo convencer a un secuestrador de capacitarse para unirse a la fuerza laboral productiva del país. Ni si quiera puedo impedir que un conductor atraviese volando un semáforo rojo o invada una ciclovía porque “es que voy tarde”. Entonces, lo más básico que puedo imaginar es lo único que está bajo mi propio control: mi ejemplo.

¡ JA !
Lo más difícil en la vida.

Hacer lo que siento está bien – aunque vaya en contra del “qué dirán”. Escuchar mi voz interior susurrar mi Verdad por encima de los gritos de las engañosas superficialidades sociales. Decir lo que es menester escuchar – aunque queden ofendidos a mi alrededor (habla la experiencia, y aquí sigo, vivito y jodiendo).  Así también mido quién pertenece conmigo y quién ya no.

Y del otro lado de la moneda, estar dispuesto a recibir crítica y evaluar si hay algo que debo cambiar.

Cumplir mi palabra al darla, sin excusas – o no darla si no estoy seguro de cumplirla.

Decir NO cuando no estoy de acuerdo.

Si fallé, pedir disculpas y rectificar lo que sea posible.

Porque al actuar con rectitud genero un campo de fuerza que no solo me beneficia y protege, sino que proyecta vigor a quienes estén listos para también activar el suyo. Y ser consciente en cada momento de que, inevitablemente, si yo no lo hago bien, seguiremos todos mal.

Que este vacío que nos deja la partida prematura de María nos inspire a dejar nuestro legado a México, y al mundo. Que aunque ella no haya nacido aquí se propague aquí una ola de rectitud inquebrantable y valentía proactiva en su nombre. Que mi trasnochada poniendo estas palabras en orden no quede resagada en tu pantalla. Que cada uno de quienes aún permanecemos tengamos suficiente agudeza de observación para notar lo que no “cuadra” y la fuerza de pelotas para no quedarnos callados, porque el silencio del supuesto hombre bueno es la mejor arma del hombre malo.

Que viva María.
Que viva México.

Ya basta del silencio.
Ya basta de hacernos los pendejos, México, porque muy adentro sabemos que no lo somos. Y no merecemos menos que darnos a nosotros mismos lo mejor de nosotros mismos.
Aunque nos aterre.
Aunque nos amenacen.
Aunque nos pinches secuestren y nos maten, carajo.

Ponte de pie, México. Coño.
Es hora, hace rato ya.

* * *
Chekea el resto del blog. It’s bilingual. Lo puse aquí con la intención de que te haga pensar en lo importante. O más aún, que te incite a actuar diferente.
Y si te gusta, comparte. Sin miedo. El Feis y Chwirer no son solo pa postear gifs de gatos pendejos.
Sígueme:
www.facebook.com/FutureToPresent
www.twitter.com/FutureToPresent